Luisa Amanda Espinoza: símbolo de la lucha de la liberación de la mujer

El 19 de agosto de 1948, hace 71 años, nació en Managua Luisa Amanda Espinoza, militante de la causa sandinista y guerrillera urbana. Procedente de familia muy humilde, pero con un gran espíritu de superación, Luisa Amanda Espinoza se incorporó al FSLN muy joven. Fue la primera mujer del FSLN que cayó combatiendo en la ciudad, el 3 de abril de 1970. Su figura simboliza todo lo que el FSLN plantea de la lucha de la liberación de la mujer. El Equipo de Barricada/Historia les invita a conocer mejor a esta joven dulce, trabajadora, transparente, a través del relato de la Comandante Doris Tijerino Haslam.

El pasado 3 de abril de este año, la Comandante Doris Tijerino Haslam recibió un Doctorado Honoris Causa en la Universidad de León. En esa ocasión, fue entrevistada por el periodista Alberto Mora en la Revista en Vivo y conmemoró a Luisa Amanda Espinoza y Enrique Lorente Ruiz, quienes cayeron en combate en la ciudad de León, un 3 de abril de 1970.

A través de sus recuerdos, la Comandante Doris Tijerino describió a Luisa Amanda Espinoza y profundizó sobre el significado de su lucha.

“Para mí en el simple hecho de haber caído juntos combatiendo se sintetiza todo lo que el Frente Sandinista vino construyendo alrededor del tema de la participación de la mujer. La luisita cae al lado de un compañero, ella recoge el arma del compañero porque él es el que primero cae. Ella resultó herida, pero disparó”, subrayó.

Por eso, según la Comandante Doris Tijerino, Luisa Amanda Espinoza simboliza todo lo que el FSLN plantea de la lucha de la liberación de la mujer.

Contó que no estuvo con ella personalmente, porque ambas vivían en clandestinidad y no se les permitía ese tipo de relaciones, pero sabía que Luisa Amanda vivía en Managua en una casa de seguridad con la Comandante Olga Avilés.

Agregó que “la Luisita se incorporó muy joven, se ha dicho que era de enfermera, pero no era de enfermera, lo que pasa que en la casa de seguridad de Altagracia donde estaba, para justificar que entrara y saliera gente, había un rotulo que decía: ‘Se Inyecta’”.

La compañera Doris Tijerino destacó que Luisa Amanda provenía de una familia numerosa, su mamá era muy pobre, una señora humilde, quien había tenido 21 hijos.

Luisa Amanda “se quedó viviendo con una tía, en un barrio y a lado de la casa de donde ella vivía estaba Jorge Navarro y Marvin Guerrero. Y ella sentaba en una ventana, a escuchar tocar la guitarra a Jorge Navarro, en ese momento era una niñita de 11 años o menos, y de ahí nace una amistad. Su incorporación al frente no es accidental, ni es el mérito de nadie de haberla reclutado, ella por el conocimiento y las cualidades de Jorge Navarro, obviamente simpatiza con el Frente Sandinista”, relató Doris Tijerino.

La Comandante Doris Tijerino contó otra anécdota sobre la vida de Luisa Amanda Espinoza: trabajó en el Servicio Nacional de Erradicación de la Malaria (Snem) en San José de Cusmapa en 1969. Ahí un Guardia Nacional intentó violarla y este hecho marcó aún más su rechazo a la dictadura.

“Desde entonces ya se sabía de su disposición a defender su integridad, entró en lucha con su agresor y lo mató con un chuchillo. Eso hace que se regrese a Managua y se incorpora a las tareas de correo y establecer contactoRené Núñez, que estaba en Managua la define como una compañera muy dulce, muy trabajadora, muy transparente, eso es importante en el Frente Sandinista, quiere decir que era una mujer de una sola casa que no era dual y que estaba dispuesta a entregar su vida incluso por los demás”, subrayó.

“La última casa de seguridad que se tuvo en Managua fue en Altagracia, (allí) cayeron tres compañeros, Roger Mauricio y Leonel, dice René que perdieron esa casa y tuvieron que huir, y la Luisita en la noche, sin autorización de nadie, entró por la parte trasera de la casa, y recuperó armas que ahí habían quedado y ella sabía dónde estaban. Dice René que le llamó la atención y le dijo que tenían tan pocas armas que valía la pena correr el riesgo para recuperarla”, agregó a su relato.

Por eso, dijo la Comandante Doris Tijerino, Luisa Amanda fue trasladada a León. Sin embargo, el 2 de abril se dio el ajusticiamiento de un esbirro de la seguridad y ella y Enrique Lorente andaban en función de contactar.

“La guardia desató una gran represión y trasladaron elementos de la guardia y la seguridad y ahí los detectan. Se entable el combate, cae Enrique y ella recoge el arma de Enrique e hirió a otro guardia. Está herida, ahí actúa Ronald Sampson, (ex jefe de los temibles Becat y hombre de confianza de la dictadura somocista) quien es quien la interroga y la asesina. Para esa época yo estaba detenida, el alcaide del penal era Alesio Gutiérrez y me pone una foto de la Luisita y le pregunta ¿quién es? Si me preguntaron quién es, eso me dice que pese a las torturas no se identificó”.

Dijo la Comandante Doris Tijerino que después del Triunfo de la Revolución comenzó a conocer más la figura de Luisa Amanda Espinoza y se dio cuenta que Luisa Amanda sintetizaba lo mejor del FSLN. Ella procedía de una familia muy humilde, muy pobre, sin embargo tenía un espíritu de superación muy grande.

[…]

Doris Tijerino subrayó que Luisa Amanda fue la primera mujer que cayó combatiendo en la ciudad y simboliza todo lo que el FSLN plantea de la lucha de la liberación de la mujer.

Enfatizó que por eso la asociación de mujeres lleva el nombre de Luisa Amanda Espinoza. Se adoptó ese nombre porque era la manera de reconocer que ella representaba lo que era una mujer sandinista integra, abnegada, dedicada al trabajo.

Hija menor de 21 hermanos, nació el 19 de Agosto de 1948, en Managua. Su mamá, Doña Antonia Espinoza, lavandera en el Barrio El Calvario, Managua, era la viva representación de la mujer de la clase obrera.

A los 7 años de edad, se trasladó a Granada, a la casa de Nicolás Gutiérrez, un tío materno, dueño de una panadería, quien tenía una mejor situación económica.

Aquí Luisa Amanda iba a la escuela primaria y trabajaba vendiendo pan en las calles. De 12 años de edad regresó a Managua, al Barrio San Luis, donde vivía su mamá.

Empezó sus estudios de Comercio en el Instituto Centroamericano, cerca del Parque Candelaria.

Cuando la familia Espinoza se trasladó a vivir al kilómetro ocho y medio de la Carretera Norte, para no dejar los estudios, Luisa Amanda se quedó viviendo en el Barrio San Luis, en casa de Doña Carmen, quien vendía comida en el barrio y colaboraba con el FSLN.

Luisa Amanda se vinculó con el Frente Sandinista de Liberación Nacional en esta casa, la que era visitada por el Comandante de la Revolución, Comandante Carlos Fonseca, José Benito Escobar, Julio Buitrago y otros compañeros dirigentes de la Vanguardia.

Tuvo la decisión de no quedarse simplemente de espectadora ante la lucha del pueblo y su primera labor fue de «correo»: llevaba correspondencia a los compañeros clandestinos y era contacto entre las casas de seguridad en Managua.

Es por su ejemplaridad que nuestra Asociación de Mujeres Nicaragüenses «Luisa Amanda Espinoza» —AMNLAE en 1979 cambió de nombre para expresar la identificación de las mujeres con su lucha por los cambios sociales, económicos y políticos de Nicaragua.

En la militancia clandestina sandinista, la combatiente que cayó primero fue Luisa Amanda Espinoza, de origen proletario, en León, el 3 de abril de 1970. Tenía entonces 22 años.

Entregó su vida para que Nicaragua, nueve años después, conquistara su libertad.

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